Entrevista con Gordon Kennedy: De la Lebensreform al movimiento hippie, el viaje de los Hijos del Sol
Por Rebellión
Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera
El Lebensreform, un fenómeno surgido en Alemania en el siglo XIX, fue una aventura intelectual y existencial que marcó a toda una generación. Como contestación a la modernidad industrial, propuso una alternativa concreta a la alienación del mundo moderno. Sus figuras fueron, sin duda, idealistas, pero idealistas que pusieron en práctica sus convicciones. A ellos les debemos, sobre todo, el redescubrimiento de las posibilidades de plenitud que la naturaleza ofrece al ser humano.
Su búsqueda de una vida más sana encontró eco al otro lado del Atlántico ya en 1930. A través de su obra ilustrada Children of the Sun, compuesta por fotografías e ilustraciones de la época, Gordon Kennedy siguió sus huellas, desde los bosques germánicos hasta las playas californianas.
R/ ¿Cómo descubrió el vínculo entre el movimiento Lebensreform y los inicios de la aventura «hippie» californiana?
Gracias a mi principal contacto en Alemania, Hermann Müller, el biógrafo de Gusto Gräser. Le encargué su libro y, tras leerlo, le envié fotografías de Bill Pester. A mediados de 1990, él me envió a su vez varias obras dedicadas al Lebensreform. Las fotografías, por sí solas, bastaron para convencerme.
R/ ¿Cuáles eran los principios del Lebensreform?
El Lebensreform se basaba, entre otras cosas, en el vegetarianismo, la alimentación natural, el nudismo, las medicinas naturales y la abstinencia de alcohol. El movimiento defendía también una reforma de la vestimenta, la alimentación, la organización social, la sexualidad e incluso el uso del suelo.
En el plano político y social, el Lebensreform se presentaba como una tercera vía entre el capitalismo y el comunismo. Apoyaba las comunidades alternativas, los proyectos de ciudades-jardín, la emancipación de las mujeres y los niños, así como una reforma cultural y religiosa. Era una visión del mundo que concedía un lugar esencial a las dimensiones femeninas, maternales y naturales de la existencia.
La personalidad de Gusto Gräser es fascinante. Pacifista militante que vivió dos guerras mundiales, ¿cómo definir su ética de vida?
Para su época —la de las dos guerras mundiales— fue uno de los alemanes más destacados de su tiempo. Estuvo a punto de ser ejecutado por negarse a cumplir el servicio militar obligatorio. En su lugar, recorrió Alemania y Suiza a principios de siglo, viviendo de la tierra con su compañera Elisabeth Dorr y sus ocho hijos.
Aunque nunca tuvo realmente discípulos, dio numerosas conferencias sobre su forma de vida, habló de salud y sanación, dirigió meditaciones en el bosque, escribió poesía y realizó magníficas ilustraciones.
Era muy amigo de Hermann Hesse, con quien vivió un tiempo en una cueva en Suiza. Una parte importante de Siddhartha (1922) le debe mucho a la influencia de Gusto Gräser.
En Ascona y en el Monte Verità, las teorías cobraron vida. ¿Cuál fue el impacto de estos lugares legendarios en su época?
Entre 1900 y 1920, el Monte Verità se convirtió en el punto de encuentro de los rebeldes espirituales europeos. Allí se cruzaban personalidades como Carl Gustav Jung, Arnold Ehret, D. H. Lawrence, Isadora Duncan o incluso Franz Kafka.
Ehret describió el lugar así: «La mezcla más variada: anarquistas rusos, estudiantes, religiosos desesperados por la búsqueda de la verdad, pobres y ricos, todos unidos por una misma pregunta: ¿dónde está la verdad?».
Esta contracultura europea precedió a la contracultura estadounidense entre cuarenta y sesenta años. Varias décadas más tarde, en 1963, el Instituto Esalen, fundado en la costa de Big Sur, en California, contribuyó a preparar el terreno cultural del 1960 estadounidense.
El nudismo y el vegetarianismo eran entonces prácticas militantes. ¿En qué sentido eran revolucionarias?
En las crónicas que nos dejaron los romanos —en particular Julio César y Tácito hace más de dos mil años—, se describía a los antiguos germanos como personas que vestían muy poca ropa, o incluso ninguna, durante las épocas más cálidas. Los autores romanos también mencionaban a guerreros celtas que luchaban desnudos contra las legiones romanas.
Por lo tanto, es probable que las poblaciones germánicas conservaran una tradición de desnudez estival. Aún hoy, en el siglo XXI, se puede ver en Alemania a personas bañándose desnudas en lagos y ríos durante los días calurosos de julio y agosto.
Los beneficios para la salud de estas prácticas también eran conocidos por el gran público. En 1923, el médico suizo Auguste Rollier publicó Helioterapia, una obra en la que describía su método de tratamiento de la tuberculosis en los Alpes suizos mediante baños de sol practicados desnudos, tanto en verano como en invierno, incluso en las laderas nevadas.
No sé si la desnudez tenía en sí misma una dimensión revolucionaria. Pero en 1960 y 1970 seguía siendo extremadamente común en algunas playas de California y en los cañones de montaña —a diferencia de hoy, donde ha desaparecido casi por completo en Estados Unidos.
En cuanto al vegetarianismo, muchos alemanes de la época estudiaban la cultura griega clásica y Pitágoras era considerado uno de los primeros defensores de una alimentación vegetariana. El siglo XIX alemán constituyó así un inmenso laboratorio de experimentos alimentarios basados en los vegetales.
El artista Fidus dio forma visual a este movimiento a través de sus dibujos. ¿Quién era y cómo definir su obra?
Fidus nació en Lübeck el 8 de octubre de 1868 con el nombre de Hugo Höppener. El arte que produjo se relacionó a menudo con el Art Nouveau, aunque su estilo personal podría considerarse hoy en día como protopsicodélico.
Un día conocí a Stanley Mouse, famoso artista estadounidense en 1960, durante una sesión de firmas dedicada a carteles y portadas de discos. Le mostré un ejemplar de mi libro Children of the Sun, en el que más de treinta páginas estaban dedicadas a las obras de Fidus. Quedó inmediatamente fascinado y me dijo que le recordaba a ciertas obras de Rudolf Steiner. Aceptó con entusiasmo el ejemplar que le regalé.
Definir la obra de Fidus sigue siendo una cuestión de sensibilidad personal. Sin embargo, basta con escribir su nombre en Google o eBay para que aparezcan cientos de imágenes. A mi modo de ver, parecía intentar imaginar un mundo posible, un futuro espiritual y estético aún por llegar.
¿Cómo contribuyó el movimiento juvenil Wandervogel a ese espíritu de la época?
El Wandervogel nació en 1895 en Steglitz, Alemania. Ya en 1900, el movimiento reunía a cerca de 50 000 jóvenes y se había extendido por varias regiones de Europa, incluida Inglaterra.
Practicar deporte o mantenerse en forma era una cosa, pero hacerlo en un entorno natural salvaje, lejos de las ciudades y de la civilización industrial, constituía una experiencia mucho más intensa.
En gran parte gracias al Wandervogel, el primer albergue juvenil del mundo fue creado en 1905 por Richard Schirrmann, un maestro alemán que llevaba a sus alumnos, procedentes de una ciudad minera, a pasar los fines de semana en el campo para respirar aire puro y reconectar con la naturaleza.
El movimiento de los albergues juveniles evolucionó rápidamente hacia una forma de pacifismo internacional, permitiendo que estudiantes y jóvenes de diferentes países se reunieran con medios modestos, a menudo en condiciones muy sencillas.
El concepto original se basaba también en una ética del senderismo y del viaje en bicicleta; algunos incluso consideraban que había que llegar a pie o en bicicleta, al estilo de los Wandervogel.
Este movimiento contribuyó profundamente al espíritu de su época, ya que el mundo de entonces seguía siendo infinitamente más inocente y seguro que hoy en día. Parece difícil imaginar un fenómeno comparable en nuestra sociedad contemporánea.
Y lo mismo ocurre con la segunda parte.
¿Cómo y por qué cruzó el Lebensreform el Atlántico para llegar a California? ¿Existía una comunidad alternativa alemana en ese estado?
El doctor Carl Schultz introdujo la naturopatía en Los Ángeles y en California ya en 1885. Médico, naturopata, quiropráctico, osteópata y abogado, desempeñó un papel esencial en la difusión de las ideas relacionadas con la salud natural. Su consulta distribuía libros y revistas, tanto en alemán como en inglés, dedicados a los estilos de vida naturales, las medicinas alternativas y la higiene de vida.
También mantenía vínculos directos con Benedict Lust, también originario de Alemania, pero afincado en Nueva York desde 1896, y considerado el padre de la naturopatía estadounidense.
Hace varias décadas, envié a Hermann Müller la copia de un antiguo artículo publicado en un periódico anarquista de San Francisco con fecha del 20 de agosto de 1903. Redactado en italiano, el texto evocaba Ascona y Monte Verità, en la región italófona de Suiza, y describía a los habitantes del lugar así como sus filosofías. Este documento sigue siendo uno de los rastros más antiguos que he podido encontrar en Estados Unidos sobre este movimiento.
Posteriormente, varias figuras importantes de esta contracultura llegaron a California. Bill Pester se instaló allí hacia 1905, mientras que Arnold Ehret llegó en 1914. Pester representaba más bien el legado vivo del Lebensreform, mientras que Ehret se dio a conocer por sus influyentes obras dedicadas a la nutrición y al ayuno.
En cuanto a la existencia de una comunidad alternativa alemana en California, hay que recordar que muchos inmigrantes alemanes ya vivían en ese estado en aquella época y apoyaban activamente ese modo de vida. Hacia 1917, Bill Pester llegó incluso a acoger a varios insumisos alemanes en su rudimentario campamento de Palm Canyon, en California.
Las medicinas naturales parecen haber sido una importación alemana a Estados Unidos.
Sí, sin duda. Las Reformhäuser de la Alemania de antaño evolucionaron progresivamente hacia las tiendas de alimentación natural estadounidenses. La medicina natural ocupaba un lugar importante en Alemania, aunque la alopatía —es decir, la medicina occidental convencional— seguía siendo también muy influyente, como sigue siendo el caso hoy en día.
¿Cuál fue el papel de Bill Pester en la transmisión del espíritu del Lebensreform al modelo alternativo californiano?
Bill Pester nació en 1885 en Sajonia, Alemania, antes de llegar a California en 1905. Vivió principalmente en las tierras de los indios cahuilla, en los alrededores de Palm Springs.
En Alemania, había estado bajo la influencia de Karl Wilhelm Diefenbach. Probablemente fue cercano a Gusto Gräser y tal vez incluso a Fidus. Por su modo de vida, fue sin duda el primer verdadero Naturmensch en vivir de forma duradera en California según los principios del Lebensreform.
Con frecuencia repartía postales con su efigie acompañadas de consejos de salud. Por eso hoy en día poseemos cientos de fotografías suyas, y aún ocurre que algunas tarjetas originales se revenden en eBay.
Su aparición en California dio la impresión de un hombre que había llegado sesenta años antes de tiempo, como un viajero del tiempo perdido en otra época. Sin embargo, siguió siendo una figura notable, que contribuyó a que surgiera un nuevo tipo humano en el panorama estadounidense.
También estaba vinculado a la familia Richter, de Los Ángeles, en torno a la cual se reunirían más tarde los Nature Boys. Pero Bill Pester conocía a los Richter mucho antes de la formación de este grupo.
¿Quiénes eran los verdaderos Nature Boys?
El núcleo central de los California Nature Boys se formó principalmente en 1930 y 1940 en torno a figuras como Conrad, Buddy Rose, Eden Ahbez, Gypsy Boots, Emile Zimmerman, Bob Wallace, Maximilian Sikinger, Gypsy Gene y varios otros compañeros.
Durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial y luego durante el conflicto, entre 1942 y 1945, muchos de ellos se negaron a alistarse y rechazaron cualquier participación en la guerra.
Tras el éxito mundial del poema y la canción Nature Boy, interpretada por Nat King Cole en 1948, la expresión «Nature Boy» adquirió una dimensión mítica y ha conservado hasta hoy una inmensa popularidad.
A finales del siglo XX, cuando trabajaba en el manuscrito de Children of the Sun en 1997, Gypsy Boots era prácticamente el último superviviente capaz de contar esta historia. Buddy Rose aún vivía, pero Eden Ahbez había fallecido en 1995.
Los tres eran judíos y habían nacido en suelo estadounidense. Ninguno de ellos habría aceptado participar en una guerra, ya fuera en nombre de Alemania o de Estados Unidos, tan profundamente pacifista era su ideal.
La vida de Eden Ahbez parece casi legendaria. ¿Podría contárnosla?
Eden Ahbez nació con el nombre de George Alexander Aberle en Nueva York en 1908. Muy joven, fue acogido junto con su hermana por una familia de Kansas. Como la vida que llevaba allí era difícil, pronto se lanzó a la carretera y comenzó a recorrer Estados Unidos haciendo autostop y viajando de polizón en trenes de mercancías.
Afirmaba haber cruzado los Estados Unidos en cuatro ocasiones, a veces completamente a pie. También pasó una temporada en el sur de Florida, donde fue atendido por la esposa de Bernarr Macfadden, una de las grandes figuras históricas estadounidenses del culturismo y la cultura física. Eden absorbió entonces todo lo que pudo aprender de ese universo dedicado a la salud natural y la vitalidad física.
Cuando llegó a Los Ángeles, acabó, como era de esperar, codeándose con John y Vera Richter, propietarios de Eutropheon, una cadena de restaurantes vegetarianos y crudívoros con locales repartidos por toda la ciudad.
En la década de 1940, también vivió en el cañón de Tahquitz, durmiendo en cuevas y bañándose bajo las cascadas. El Eutropheon era entonces el principal punto de encuentro de los Nature Boys, que allí organizaban sus expediciones estacionales al desierto o a las regiones del norte de California.
En la primavera de 1948, la canción «Nature Boy», escrita por Eden Ahbez e interpretada por Nat King Cole, alcanzó el primer puesto de las listas de éxitos estadounidenses durante ocho semanas consecutivas.
El éxito fue inmenso y convirtió a Eden en un personaje famoso. Se le dedicaron artículos en Life, Time y Newsweek.
A pesar de esta notoriedad, siguió llevando una vida de proto-hippie, actuando en ocasiones con el Nature Boy Trio, compuesto entre otros por Bob Wallace y Gypsy Boots.
Falleció en 1995 en Desert Hot Springs, a la edad de ochenta y seis años.
¿Qué queda hoy de los Nature Boys?
California cuenta ahora con cerca de cuarenta millones de habitantes y representa una de las mayores potencias económicas mundiales. Muchos de los lugares que frecuentaban antaño los Nature Boys siguen existiendo, pero el entusiasmo por este tipo de estilo de vida se fue apagando progresivamente a partir de la década de 1970.
Mi editorial, Nivaria Press, se fundó en 1989 en torno a obras dedicadas a los guanches, los pueblos indígenas de las Islas Canarias. Su civilización constituía uno de los pocos ejemplos de una cultura de tipo neolítico que sobrevivió hasta el siglo XV, con una población indoeuropea estimada en cerca de 150 000 personas repartidas por siete islas atlánticas. En 2010 se publicó una versión ampliada de estas investigaciones bajo el título The White Indians of Nivaria.
Children of the Sun (1998) constituyó en cierto modo una prolongación moderna de este tema, pero esta vez decidí centrarme en los «primitivos modernos» del siglo XX, de ahí el subtítulo: From Germany to California, 1883–1949. Para mi gran sorpresa, el libro tuvo un auténtico éxito.
Que yo sepa, todos los Nature Boys originales han desaparecido ya. Por mi parte, he sido propietario de varias granjas ecológicas y he acogido a miles de viajeros internacionales en mi hostal y mis baños termales. Sé, por lo tanto, que el deseo de ese estilo de vida sigue existiendo, aunque los medios materiales para llevarlo a cabo sigan siendo insuficientes.
Children of the Sun se ha convertido hoy en día en una obra muy buscada, cuyos ejemplares de segunda mano se venden por más de 200 dólares. Por desgracia, ya no puedo permitirme reeditarlo.
Parece ser incluso que a Steve Jobs le gustaba mucho este libro. Pero él también ha desaparecido ya.
Lectura recomendada: KENNEDY, Gordon, Children of the Sun: A Pictorial Anthology from Germany to California, 1883–1949, Ojai (California), Nivaria Press, 1998, 192 p.
Fuente: https://rebellion-sre.fr/entretien-avec-gordon-kennedy-de-la-lebensreform-au-mouvement-hippie-le-voyage-des-enfants-du-soleil/