Entrevista a la revista Rébellion en espanol

Rébellion es una revista bimensual socialista revolucionaria, publicada en Toulouse, ciudad ubicada en el suroeste de Francia. Después de algunos años de existencia, decidimos traducir ciertos de nuestros textos en español. Nos parece tan necesario en cuanto a que estamos a favor de la fundación de una Europa auténticamente socialista y liberada de la práctica e ideología mundialistas. Es tiempo de que los pueblos europeos se alíen en un mismo combate en contra de la hegemonía del capital. Queremos dirigirnos, más allá de Europa, a todos los hispanohablantes y, en particular, a aquellos del continente latinoamericano. En efecto, el área latinoamericano, después de múltiples tentativas históricas de liberación con respecto al imperio talasocrático estadounidense, ve, desde hace algunos años, aparecer una nueva configuración política. Pensamos, sobretodo, en el impulso dado por la Venezuela de Hugo Chávez a un grupo de decisiones dispuestas a asociar los diversos pueblos de su continente, a la formación de un área geopolítico independiente de los Estado Unidos. La amplitud del fenómeno no deja ninguna duda sobre la importancia de esta orientación bolivariana. Europa y América latina deben andar de la mano por el camino socialista revolucionario, fiel a su propia naturaleza. Es, entonces, urgente establecer una red entre los individuos, asociaciones, organizaciones que vayan en la misma dirección. Esperamos que nuestra iniciativa pueda encontrar algún eco en el mundo, entre los pueblos que levantan la cabeza en el seno del caos engendrado por el sistema capitalista. No dudéis en contactarnos.

 

 

El equipo de QUE FAIRE ? (que hacer ? ) ha decidido dar la palabra al equipo de la revista Rébellion (Rebelión). Este grupo dinámico, afincado en Tolosa (Francia), trabaja desde hace años en el desarrollo de una publicación con una línea editorial radical a la par que abierta, anticonformista y constructiva. Terouga, especialista de las relaciones internacionales de QUE FAIRE ?, publica regularmente sus análisis geopolíticos en esta revista. La redacción de Rébellion ha publicado un libro sobre su historique http://www.alexipharmaque.net/

QUE FAIRE : en cuanto a Internet, ¿Cómo es que se les ha ocurrido la idea del lanzamiento de la revista?

Nosotros no dejamos de lado Internet, pues nos permite difundir nuestras ideas; la prueba es la existencia de nuestro blog que recibe miles de visitas al mes, y va cada vez más en aumento desde que difundimos ciertos de nuestros textos en español. Tenemos el proyecto de traducir nuestros textos en otras lenguas también.

Sin embargo, debemos considerar la otra cara de la moneda. La asiduidad de Internet sumerge al lector en el mundo virtual, satisfaciendo a la mayoría de internautas, pero aislándolos socialmente. Como todos sabemos, este medio no es más que una herramienta, muy útil por cierto, pero no debemos mitificarlo. La lectura de Internet (la pantalla de nuestro ordenador) es muy superficial, más rápida, pero, algunas veces, es muy cansado si hablamos del plano físico.

Pero fundamentalmente, la producción y difusión de una revista bimestral crea una comunidad militante, facilitando así, la adhesión de un núcleo de activistas. No puede existir una propuesta revolucionaria sin un órgano de prensa que la difunda. La difusión crea contactos directos, activos, más exigentes sobre el plan humano que sobre el universo de lo virtual. Los periódicos pueden ser transmitidos directamente como las discusiones, las conferencias, las manifestaciones, etc. Esto no es despreciable y constituye una garantía seria en relación con la propuesta que ya ha dado comienzo.

QUE FAIRE : ¿Cuáles son las etapas del desarrollo de la revista?

Al principio, no era más que un boletín confidencial dirigido a personas que creían que podríamos estar interesados en una actuación original. Al cabo de algunos meses (verano del 2003, 1° número), entendimos que era necesario ampliar nuestra audiencia al constatar que este primer número había conseguido tener un gran eco. Después de la consolidación de nuestra conducta, pensamos que sería útil proponer la creación de « cercles Rébellion » (grupos de la revista Rebelión) con el fin de impulsar una actitud aún más militante para los lectores que se sentían muy próximos a nuestras ideas. Queremos dejar claro que no nos limitamos a dar informaciones y discursos a nuestros lectores. Algunos de los lectores han elegido una vía más militante para ampliar nuestra audiencia. No se trataba de poner el arado delante de los bueyes y lanzarles de golpe una nueva formación política de tipo grupusculario. Hubo una cierta maduración en la propuesta; las posiciones que « Rébellion » ha tomado se han afinado con el paso del tiempo. Estamos alejados de todo inmediatismo, por eso, la revista crea un embrión de órgano de lucha, una dinámica que demanda ser profundizada pacientemente, porque una comunidad de espíritu y de acción se ha cristalizado alrededor del título de la publicación. Considerábamos desde el inicio el modelo de un crecimiento concéntrico alrededor del eje de la revista. Sabíamos que este proceso sería lento, pero con el tiempo, parece que la línea general de Rébellion adquirió un cierto respeto por parte de gente seria, poseedora de un espíritu crítico real.

QUE FAIRE : ¿Qué es lo que reclaman del « socialismo revolucionario europeo »?

El SRE, que es la abreviación que utilizamos para designar al « socialismo revolucionario europeo », por supuesto, no es nuestra invención. A Blanqui se le calificó como socialista revolucionario a lo largo de todo el siglo XIX, este término permitió que se hiciese la diferenciación con las diversas formas del socialismo reformista. Es muy simple decir que la idea de revolución marca la ruptura, gracias al socialismo, con la dominación del capital. Revolución no es igual a subversión, pues esta última se aprovecha de aspectos que el caos genera por el capital. Existe en toda propuesta revolucionaria auténtica, la voluntad de fundar nuevamente el vínculo social, de reestablecer una base coherente para las relaciones sociales; eso nunca debe olvidarse. No podemos reproducir aquí todos nuestros análisis, pero nos gustaría remitir a los lectores al número 25 de nuestra revista (Orientaciones NB I y II) y a la editorial del número 26, en particular. Estos textos han sido nuevamente publicados en el libro que acaba de salir a la venta y de la cual hablaremos más adelante. Citaremos, sin embargo, parte de uno de los pasajes del número 26:

« El socialismo es un término bastante general, coincidiendo con posiciones que defienden la primacía del bien general sobre el interés egoísta … de tal o cual particular. Insistimos, entonces, sobre el acento revolucionario que le queremos imprimir para distinguirlo de sus variantes reformistas. En cuanto a la cuestión de vínculo social, nosotros planteamos la cuestión de relación social: los individuos están entregados a la contingencia de relaciones de clases, de su pertenencia a ellas, en una práctica ligada al trabajo, largamente dominada por la obligación del salariado (todo es mercancía, desde la fuerza del trabajo hasta los productos del mismo). Proponemos, entonces, la orientación comunista, pues es la merecedora del rompimiento con el modo de producción dominante, que es la dominación de la economía sobre la práctica directa de los individuos […] En fin, decimos que ‘la lucha de clases es nacional, no en su contenido, pero si en su forma’. Esto no significa quedarse dentro del marco limitado de la Nación, ya que no pensamos que vuelva a existir una identidad europea, aunque se quiera, no podría hacerse fuera de una voluntad socialista revolucionaria europea. ».

Si pudiésemos hacer una analogía contemporánea, pensamos en el proyecto continental bolivariano actualizado por Hugo Chávez, que intenta construirlo con las otras fuerzas revolucionarias de América latina, todo aquello articulado en un marco patriótico y conducido por objetivos auténticamente socialistas. Debemos insistir sobre el hecho que Europa haya visto nacer el modo de producción capitalista. Había, paralelamente, pensado en el antídoto a esto con el movimiento obrero. Actualmente, Europa es potencialmente un área geoeconómico potente; debe su inexistencia política a la traición consciente de su burguesía dominante que está al servicio del mundialismo y del proyecto unipolar estadounidense. En el mundo multipolar que esperamos, Europa podría oponerse a este último y tener relaciones de cooperación muy eficientes con los continentes pobres y promover otro modelo social. Justamente, sobre este punto, el socialismo no podría ser la copia exportada de la industrialización ni del productivismo occidental, con los que deberíamos romper. Cada área geopolítica debería poder pensar y aplicar una forma de socialismo adaptada a sus necesidades materiales y a sus tradiciones culturales y espirituales. Europa, con respecto a la multiplicidad de sus ventajas debería estar a la cabeza de este combate. Es lo que intentamos expresar mediante el SRE y su eslogan: « ¡Liberemos Europa de la OTAN y del capitalismo! »

QUE FAIRE : Ciertos pensadores profesionales les acusan de tener vínculos con la extrema derecha, ¿Qué piensan sobre ello?

Ante todo, desde que la revista existe, ha quedado bastante claro que seguimos una línea independiente con respecto a cualquier otra formación política. Mantenemos vínculos con organizaciones y asociaciones que poseen la inteligencia de comprender que es necesario combatir el mundialismo y el capitalismo. Esto da lugar a tener múltiples contactos en cuanto a horizontes, algunas veces, diferentes. Ustedes saben, por otra parte, que rechazamos fundirnos en el modelo derecha/izquierda combinado de sus extremos. Por ello, no estamos a las órdenes de sociólogos, historiadores, periodistas y políticos pagados por la burguesía, que repite la jerarquización grotesca que le permite preservar su dominación. Ahora, si tanto uno u otro se halla dentro de sus principios o valores de derecha o de izquierda, nosotros no somos sectarios, pero por nuestra parte, desde hace mucho tiempo eso dejo de interesarnos. Además, se debería estar de acuerdo sobre el sentido de las palabras y la intención en su uso. Decimos, constantemente, que esperamos que se desenpolve un texto de Marx, por ejemplo, uno en el que se autoproclama ser de izquierda. En este caso, la espera será larga…

Es evidente que aquellos que afirman que tenemos vínculos con la extrema derecha tienen la intención de manchar nuestra reputación, porque explicamos, bastante bien, quienes son y cuál es su función dentro del sistema, y eso, quieren, a toda costa, esconderlo. Para algunos de ellos, que no tienen el coraje de mandar al diablo todo el sistema ideológico del capital y que en el fondo, no están mal favorecidos dentro de la relación social capitalista, continuarán sus críticas infundadas para conservar la imagen de una renta de situación simbólica en el corazón de las instituciones. Hay, por consiguiente, muchas cosas que decir a su respecto.

Primeramente, en su visión del mundo simplificado, el dúo izquierda/derecha coincide con el bien/mal. Y ellos son la encarnación del bien, privados, la mayor parte del tiempo, de toda referencia metafísica o espiritual; han adoptado una religiosidad sentimental sustitutiva que les señalan como un destino terrestre y prosaico, el combate contra una entidad imaginaria que renace incesantemente: la derecha alimenta maliciosamente su sentido de la extrema derecha. Inversamente, dentro de la derecha y la extrema derecha. De manera opuesta a la derecha y, sobretodo, en la extrema derecha, algunos se sienten investidos de la misión de envejecer en una herencia pasada e imaginaria, que estaría constantemente puesta en peligro por la resurgida figura del bolchevique desenfrenado. Es allí, evidentemente, en donde la pareja bien/mal está afectada inversamente. A pesar de todo, la relación no es absolutamente especularia, porque la relación social capitalista se transforma constantemente y, algunas veces, a gran velocidad. Hemos mencionado, continuamente, que la izquierda del siglo XIX, liberal, conductora de la idea de progreso, se ha convertido, en nuestros días, en una ideología de derecha. Se debe recordar que en el siglo XIX, y después, los que se decían socialistas eran portadores de la idea de progreso, y que para ellos el único progreso es social… Es cierto que tenían razón, pero con las diferentes metamorfosis del capital y la dominación tecno-científica sobre el mundo se han encontrado, poco a poco, por el lado de la conservación del capital, que había sabido sobrepasar, algunas veces utilizando la violencia, cualquier crítica práctica de su dominación. La derecha, durante todo el siglo XX, fue esencialmente una fuerza de conservación de la relación social capitalista, aunque ha podido obtener importantes concesiones de la burguesía, con la lucha de clases proletarias. Pero cuando hacemos balance de hecatombes guerreras imperialistas del siglo pasado, debemos reconocer que su recuento es más que moderado y que se trataba de permanecer modesto…

En consecuencia, no es inoportuno interesarse, algunas veces, por pensadores que se mantuvieron siendo conservadores, en el sentido real del término. Ellos, que creían que existían buenos valores humanos que defender. La crítica del mundo moderno ha venido, a menudo, de manera pertinente por este lado: crítica de la industria, del maquinismo, interés por la ecología, por la riqueza de la multiplicidad cultural, etc. ¡Si manifestásemos algún interés por estos autores, nos cubren inmediatamente de oprobio! Sin entrar en referencias lejanas, tomaremos un ejemplo contemporáneo. Nosotros defendemos un antiracismo diferencialista, y somos sospechosos de racismo escondido. ¡Pero qué es entonces, si no es la posición antropológica de… Claude Lévi-Strauss! ¡¿Acaso no fue acusado, después de publicar Raza y cultura y La mirada alejada, de ser parte de la extrema derecha?! Entonces la etnología no dejaba de constatar, que la homogenización debido a contactos entre culturas – que se acelera con la actual mundialización – amenazaba la integridad de cada una de ellas y, por tanto, la pluralidad en el mundo. Es un proceso de entropía social que denunciaba; y nosotros hablamos, constantemente, de esta entropía capitalista. Estaría, entonces, prohibido por los perros guardianes de la ideología mundialista, el hablar serenamente de la relación naturaleza/cultura, innato/adquirido, si no es por machacar un catequismo occidental, a base de existencialismo ateo y solipsista, negador de la realidad del enriquecimiento etnocultural. « Cada cultura selecciona aptitudes genéticas que, por retroacción, influyen sobre la cultura que había, en principio, contribuido a su reenforzamiento. » Escrito, magistralmente, por Lévi-Strauss.

Podemos así, alinear decenas de referencias escritas, deformadas, interpretadas de manera malintencionada por escribanos, más o menos universitarios. ¡Es cierto que no hacen más que eso, pues son pagados para este fin! Recordemos un último ejemplo de este tipo: los trabajos de Louis Dupeux sobre el nacional bolchevismo, al que hemos hecho referencia en algunas oportunidades; estuvimos horrorizados a lo largo de la lectura de su tesis sobre este tópico donde, al lado de la riqueza de información sobre el periodo histórico, se injertó el prisma deformante de la interpretación obsesiva, según la cual es necesario expulsar las propuestas del NB, las simpatías inconfesables por el nazismo. Para cualquiera que haya estudiado un poco la vida y la práctica de Karl Otto Paetel y Niekisch, así como también su formación socialista y su hostilidad declarada para con el nazismo, declaración que sorprende e irrita. Cierto es, que en un mundo lleno de instituciones universitarias, hace falta dar pruebas de honestidad si deseamos hacer carrera y que es de mal gusto evocar de manera positiva la nación, concepto que tenía una importancia revolucionaria para los NB.

Una última precisión: por nuestras experiencias militantes y nuestros orígenes diversos, hemos frecuentado diferentes medios políticos sin que ello nos satisfaga, es por esta razón que defendemos nuestra posición y publicamos nuestra revista. Algunos de nosotros hemos intentado, anteriormente, ver también aquello que ocurría en la extrema izquierda, en cuanto al sentido de la corriente del nacionalismo revolucionario, para combatir el mundialismo. Encontramos allí ciertas personas respetables así como, otros bastante sospechosos. Ya que su pregunta trata sobre aquello que algunos llaman « la extrema derecha ». Es muy diversificada y, además, sus efectivos son sobrestimados: su existencia es fantasiosa, sobretodo para aquellos que la necesitan para existir. Ni de la extrema derecha ni de la izquierda puede haber una solución al desastre que representa la dominación del capital. Asimismo, son medios que están infiltrados por la policía y, son impulsados por algunos sectores de la burguesía y de sus servicios especiales…

Todo lector honesto tiene, pues, que referirse a aquello que escribimos y no a lo que otros imaginan por él y le dicen lo que tiene que pensar de nosotros. El pensamiento único reposa en el poder de representación inherente al lenguaje y los sofistas lo saben utilizar. Las palabras no representan siempre ideas precisas determinadas como han mostrado ciertos filósofos nominalistas, su uso es, algunas veces, despertar pasiones, emociones. Este poder del lenguaje es, casi siempre, utilizado en la política. Es así, que las acusaciones de las que ustedes hablan, son una ilustración. En una época de carencia de lectura y reflexión, es facilmente factible impresionar a los espíritus maleables y, de crear así, una presión social sobre aquellos que tendrían la veleidad de alejarse del rango. A poco que, como dijimos al inicio de nuestra respuesta, su revuelta contra el sistema sea relativa, el consenso a su respecto se mantendrá por lo esencial. En cuanto aquellos que osan transgredir los dogmas de la secta dominante, constituyen una mancha para el cuerpo social. Como su proximidad es contaminante, es necesario ponerles un cordón sanitario. Todas estas expresiones pertenecen al campo léxico de la contaminación, es decir, que es necesario expulsarlos para purgar la sociedad. Los análisis de René Girard sobre la violencia y lo sagrado serían, en este sentido, completamente aplicables en el contexto ideológico de nuestra época.

QUE FAIRE : Al igual que nosotros, ustedes han sido seducidos por los análisis de Alain Soral, ¿Comparten la decepción que hemos sentido nosotros?

Hemos seguido la evolución de Alain Soral, un marxista harto de las sucesivas traiciones de la izquierda con lo que debía estar en el corazón de su combate. La idea de una reconciliación entre los hombres de derecha e izquierda, de inmigrantes y franceses de pura cepa alrededor del combate contra el mundialismo y por la soberanía nacional, era atractiva mientras se interpretaba una marcha valiente, ya que nuestro hombre se reunía así, en el clan de los parias. Junto a él, compartimos la idea de destruir las falsas jerarquizaciones. Pero, no estamos totalmente convencidos de la pertinencia de la fórmula « derecha de los valores, izquierda del trabajo », puede ser esquemático, pero en la política podemos comprender que sea, algunas veces, útil el esquematizar. Hemos esperado que todo pueda ir en el buen sentido, pero tenemos, siempre, que precisar que somos independientes, aunque tengamos relaciones cordiales con su asociación. Hemos sido escépticos, desde el principio, con su idea de acercarse al Frente Nacional (FN), en el seno del que pensaba poner otro punto de vista más social y revolucionario. La FN que se ha beneficiado, durante mucho tiempo, de un voto y de un cierto apoyo del medio proletario, no ha tenido jamás en cuenta sus orientaciones políticas de fondo. Hubo tiempo de hacer esta mutación que había podido sorprender a más de uno y se ha quedado, a pesar de todo, dependiendo de su ideología reaccionaria que ha puesto, parcialmente, una desestabilización (¿voluntariamente?) para con el poder dominante. Hemos hecho saber a Alain Soral, desde el principio de la existencia de Igualdad y Reconciliación (E.R), nuestras profundas dudas sobre el impacto de su marcha en el sentido del FN y nuestra reticencia con respecto de su estrategia. A pesar de todo, nos hemos abstenido de hacer cualquier tipo de comentario sobre la cuestión, ya que no era nuestro deber inmiscuirnos en todo aquello. Con el tiempo, se ha comprobado que nuestro análisis estaba hecho en profundidad. Pertenece, a Alain Soral, el sacar conclusiones de su experiencia; ha intentado hacer lo que le parecía bien, y eso, no puede ser totalmente negativo para él. No somos de aquellos que después de haberle adulado y de haberse acercado a su asociación E.R van a seguir criticándole…

En cuanto a su participación en las elecciones europeas, en la lista iniciada por Dieudonné, es necesario, en principio, saber si va a concretarse. Si ésto fuese el caso, nos preguntamos si la sola palabra de orden del antisionismo es suficiente. Es cierto que antes de sus declaraciones, Alain Soral, pretendió introducir la cuestión social en el debate, lo que es interesante. Pero ¿y después? ¿Cuál es el objetivo, a largo plazo, de Dieudonné y de aquellos que se unen en esta propuesta? Todo ésto nos parece un poco confuso, y además, las elecciones de cualquier índole nos interesa muy poco. En cuanto a la cuestión de la relación sionismo/capital, remitimos a los lectores a nuestra editorial del n°34 en particular (que está puesto en línea en nuestro blog).

QUE FAIRE : ¿Cuál es el futuro de Rébellion? ¿Será un movimiento político, una asociación u otra cosa?

Como decía Maquiavelo, el curso de la historia depende de la virtud de aquellos que actúan y de la fortuna sobre la que no tenemos prisa. Por tanto, podemos decir, que en un principio la revista era la emanación de una asociación llamada « Por el renacimiento del socialismo europeo » y que, a partir de ello, viene la expresión « La organización socialista revolucionaria europea », que tiene vocación, a largo plazo, de ser un movimiento político, cuya labor es el de participar en la toma de consciencia, por parte del proletariado, de su condición y medios para remediarlo, con el fin de sobrepasar las condiciones de existencia que el capital nos impone. Es evidentemente que es una labor gigantesca, pero hemos decidido combatir al enemigo, en la medida que nuestras modestas fuerzas nos lo permitan. Pensamos que la propuesta no será inútil.

QUE FAIRE : Su equipo ha publicado un libro sobre la revista de las ediciones Alexipharmaque, ¿Podrían hablarnos más sobre ello?

El libro « Rebelión, la alternativa socialista revolucionaria », que cuenta con 278 páginas y ha sido firmada por Louis Alexandre/Jean Galié, constituye un momento importante dentro del esfuerzo de estructuración de nuestro movimiento. Hay, evidentemente, un objetivo que es el de darnos a conocer al público, utilizando el medio de la difusión mediante las librerías y la red de la venta por Internet. En este libro, el lector podrá encontrar un pertinente prólogo, que Alain de Benoist nos ha hecho el favor de escribir, seguido de una elección de textos, pensados según rúbricas introducidas, redactados bajo nuestro cuidado, textos extraídos de nuestra publicación desde que ésta apareció; el conjunto es un surtido de cosas inéditas. Este libro dará un panorama de nuestra posición y de nuestra evolución durante años, puesto que cuantiosos números de Rébellion se han agotado desde hace mucho tiempo. De esta manera, el lector podrá disponer de lo esencial de nuestra producción y del testimonio de nuestros esfuerzos para avanzar en la aclaración de nuestras ideas, de nuestras rectificaciones, aclaraciones de tal o cual cuestión. Si esta publicación pudiese evitar que digamos tonterías sobre nosotros, será ya un éxito. En todo caso, existe, en lo sucesivo, un compendio de nuestros análisis a la que cualquiera podrá referirse.

Esperamos, igualmente, que por este medio engendremos una dinámica en el sentido de que se pueda investir a los que quieran, realmente, llegar a otras relaciones sociales. Esta entrevista, que agradecemos sinceramente, contribuirá a que esta publicación pueda llegar al público, que aún es capaz de pensar por sí mismo.

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